¿Qué se hace para detener al VIH?
Medicamentos y vacunas
Actualmente no existe una vacuna que haya probado ser exitosa
contra el VIH. El virus cambia el código genético en la célula
tan rápido, que no ha sido fácil diseñar una vacuna. Muchos científicos
alrededor del mundo están trabajando con el objetivo de encontrar
una vacuna.
Los medicamentos que existen actualmente contra el VIH se llaman
antirretrovirales (el VIH es parte de la familia de los retrovirus).
Estos medicamentos ayudan a que el VIH no se multiplique durante
un tiempo, pero llega el momento en que una mutación hace al virus
resistente al medicamento. Los antirretrovirales deben ser tomados
estrictamente, y junto con una buena alimentación, ejercicio y
una vida saludable pueden alargar el período de latencia.
Prevención
Mientras no se pueda curar el SIDA es necesario hacer que menos
personas se infecten con el VIH. Para eso se recomienda evitar
las formas de contagio, por medio de prácticas como las siguientes:
- Abstinencia sexual: Abstenerse de tener relaciones sexuales
es la conducta más segura. El mejor consejo para los jóvenes,
es que reserven ese acto maravilloso para alguien especial
con quien lo deseen compartir.
La abstinencia tiene otras ventajas como lo es evitar el riesgo
del embarazo y la exposición a otras enfermedades de transmisión
sexual.
En nuestra sociedad, mientras muchas personas preocupadas
por el bienestar de la población promueven la abstinencia;
nuestro mundo visual está saturado de imágenes eróticas en
las cuales la actividad sexual se presenta como un sinónimo
de éxito, madurez y popularidad. Además, el número de posibles
compañeros sexuales que se cruzan a diario; especialmente
en el camino de los jóvenes, puede ser muy grande.
La educación sexual demora la iniciación de la actividad sexual
de los adolescentes, pero son muchas las personas que no reciben
educación apropiada con respecto al sexo y a la reproducción.
La higiene es el hecho de cumplir con ciertas reglas de salud.
En la era del SIDA, higiene sexual significa evitar el intercambio
de fluidos corporales durante la actividad sexual.
- Fidelidad: Llevar una vida monogámica, y ser fiel al compromiso
con una sola persona no infectada disminuye las probabilidades.
Es necesario para lograr esto un nivel de madurez y confianza
mutua con la pareja.
Una manera de protegerse contra el SIDA y otras enfermedades
de transmisión sexual, es escoger con cuidado la pareja.
- Utilización del condón: La pareja debe en todo momento compartir
la responsabilidad de la relación, deben de comprar los condones,
deben saber cómo colocarse mutuamente el condón y lo deben
de practicar. Incorporando el erotismo en este ejercicio,
el uso del condón puede convertirse en parte de un acto sexual
placentero.
Los condones de látex se deben de utilizar durante las relaciones
sexuales anales, orales y vaginales; para reducir el riesgo
de contraer o de transmitir la infección por VIH.
El semen cuando está contaminado es altamente infeccioso.
Ni el semen ni el líquido preeyaculatorio deben entrar en
contacto con la superficie de las membranas mucosas, lo ideal
es que el semen tampoco entre en contacto con las manos de
la otra persona, por la presencia de heridas minúsculas alrededor
de las uñas de los dedos.
La pasión sexual, por lo general; ofusca
el pensamiento. Para que la protección sea adecuada, el
condón debe de usarse correctamente, ya que constituye una
barrera física contra la transmisión del VIH. El condón
puede romperse por falta de lubricación, lo ideal es utilizar
un gel a base de agua.
Lo correcto es que ninguna persona tenga relaciones sexuales
sin protección, mientras que no se haya realizado la prueba
de detección del VIH. Esta prueba debe de realizarse de
6 a 12 semanas después del momento más reciente de un contacto
de riesgo, dando el tiempo suficiente para que se desarrollen
los anticuerpos y poder detectarlos. Si el resultado de
la prueba es negativo para las dos personas, no habría inconveniente
en tener relaciones sexuales sin protección. Sin embargo,
las pruebas no son perfectas, y hay una pequeña probabilidad
de obtener como resultado un falso positivo o un falso negativo.
No podemos olvidar que la forma más importante de prevenir
es educar. Enseñar a las personas en cómo vivir una vida
disminuyendo el riesgo. En eso usted es parte de la solución,
al llevar este mensaje de salud a otras personas.
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